Investigadores buscarán establecer mapa de microbios del metro de Santiago

Serán parte del proyecto MetaSub, que en su versión 2017 recopilará muestras en más de 60 ciudades del mundo.

La red de Metro de Santiago transporta diariamente a más de 2 millones de pasajeros, quienes, sin darse cuenta, entran en contacto con múltiples superficies tales como barandas, asientos, vidrios y otros, que albergan comunidades de microorganismos, hasta ahora desconocidos.

Cómo las personas interactúan con estos nichos microbiológicos ante diversas condiciones de temperatura, humedad, presión, de materiales en cada superficie, entre otras variables, es el objetivo principal del proyecto MetaSUB, del Consorcio Internacional Metagenomics and Metadesign of Subways and Urban Biomes.

Obteniendo muestras de las diversas estaciones, boleterías y andenes de metros en todo el mundo, los investigadores asociados a este proyecto buscan crear y caracterizar el perfil molecular de cada ciudad, y así, en el largo plazo, contribuir a mejorar la planificación urbana, diseño y seguridad del transporte público, a través de la detección, medición y diseño metagenómico de cada ambiente urbano.

Chile participará por segundo año en la iniciativa, siendo el 28 de junio el día en que de manera coordinada y simultánea se recolectarán muestras en 102 estaciones del metro de Santiago, así como en el resto de ciudades del mundo participantes. Los doctores Eduardo Castro-Nallar, Investigador Principal del Center for Bioinformatics and Integrative Biology (CBIB) de la Universidad Andrés Bello, y Juan Ugalde, Investigador Asociado del mismo Centro y además director de bioinformática en la empresa uBiome, lideran esta iniciativa, que cuenta con financiamiento del proyecto FONDECYT N°11140666, del Dr. Ugalde.

Respecto al proyecto y al uso de los datos que arrojará, el Dr. Ugalde comenta que “se enmarca en una red global de colaboración, con decenas de instituciones e investigadores a nivel mundial. Los datos generados por este estudio para todas las ciudades, estarán a disposición de todo el mundo, y van a permitir generar nuevas hipótesis, diseñar nuevos estudios, e incluso puede llevar al desarrollo de nuevas tecnologías y aplicaciones comerciales”.

Por otra parte, en cuanto a la participación de nuestro país, señala que “Chile siempre se ha destacado como un laboratorio natural, en donde tenemos ambientes tan extremos como el desierto y la Antártica. Pero lo interesante es que estos laboratorios también los encontramos en espacios tan cercanos a nosotros como son los espacios públicos, transporte, parques, etc.”.

Fernanda Arredondo, miembro del Microbial Genomic Group del CBIB-UNAB, grupo de investigación que lidera el Dr. Castro-Nallar, está a cargo de la Coordinación en terreno del proyecto, y comenta que la base del éxito de esta iniciativa es la colaboración el trabajo de voluntarios de diversas disciplinas.

“Esta actividad la llevarán a cabo más de 30 voluntarios que a partir de las 9 am de ese día deberán visitar las estaciones de metro y sus alrededores. Para ser voluntario solo exigimos, además de ser mayor de edad, que tengan un conocimiento básico de manejo de muestras biológicas, por lo que nuestros voluntarios vienen de diversas áreas, biotecnología, bioquímica, bioinformática, medicina, odontología, química, biología y control de calidad de alimentos”.

A pesar de que las mediciones de 2016, que condujeron los investigadores Patricia Vera-Wolf y Felipe Melis, miembros del grupo del Dr. Juan Ugalde, aún no arrojan resultados debido a la magnitud del proyecto -que en ese entonces consideró 54 ciudades-, los investigadores están optimistas de los alcances de este nuevo estudio en 2017.

“Estamos a la espera que nos envíen los datos desde el grupo que coordina este estudio, en Estados Unidos. Hay resultados disponibles de estudios similares, incluyendo el primero realizado en la ciudad de Nueva York, y creo que un punto importante a destacar es el hecho de que hay microorganismos en todas partes. Así como en nuestro cuerpo hay microorganismos que viven junto a nosotros y son importantes, ocurre lo mismo en todo el ambiente que nos rodea, tanto natural como artificial. Lo importante es que muchos de estos organismos (bacterias, arqueas, hongos) no nos afectan, y viven y desarrollan su vida normalmente en estas superficies. No habrá resultados negativos o positivos, sino que permitirán informarse sobre la diversidad de microorganismos que nos rodea, y comparar al Metro de Santiago con el de otras ciudades del mundo”, señala el Dr. Ugalde.

“Queremos entender cómo los humanos interactúan y adquieren nuevos microorganismos en el ecosistema urbano, pero también contribuir a implementar la construcción y planificación futura de ciudades de manera inteligente, que podrían detectar y responder rápidamente a patógenos, brotes de enfermedades infecciosas, entre otras importantes aplicaciones”, señala el Dr. Castro-Nallar.

“El paso siguiente es el análisis de los datos generados el año pasado, el cual nos va a permitir tener la primera visión de la diversidad microbiana en la ciudad de Santiago. Los datos del muestreo de este año, no creo que estén hasta principios del 2018, considerando el alto número de ciudades que participan. Sin embargo, la idea también es poder empezar a desarrollar proyectos en esta línea, que sigan explorando la diversidad microbiana en ambientes urbanos. Una posibilidad también es para el próximo año incorporar otras ciudades, como Valparaíso”, finaliza el Dr. Ugalde.

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